Cada decisión
abre un camino.
Algunos no tienen vuelta.
Relics es una novela interactiva ramificada. Caminás dentro de un mundo dibujado a mano por más de veinte artistas, y elegís cómo seguir. Las cosas que recolectás cambian lo que podés hacer después.
Un libro vivo, partido en miles de senderos.
No leés Relics: lo recorrés. Cada nodo es una escena ilustrada con su propio texto y un puñado de decisiones. Las decisiones se enredan: lo que dejaste atrás reaparece, lo que recogiste te abre puertas que otros nunca van a ver.
Reliquias que pesan
Encontrás objetos a lo largo del camino. No son trofeos: gatillan caminos secretos, traban otros, y a veces te condenan en la última escena.
Bifurcaciones reales
No hay una sola "ruta canónica". Cada partida es una historia distinta, y la mayoría de los caminos no se cruzan jamás.
Arte de muchas manos
Cada escena fue ilustrada por un artista invitado. Crédito y bio en cada nodo: si te enamora un dibujo, podés seguirles el rastro.
Tres reglas. Tantos finales como decisiones tomes.
Entrá al primer nodo
Empezás siempre en el bosque. Lo que pasa de ahí en adelante depende solo de vos. No hay tutorial, no hay HUD: hay una escena, un texto, opciones.
Decidí. Sin guardar.
No hay "volver atrás" — el botón no existe. Si querés explorar otro camino, hay que recorrerlo de nuevo. La incomodidad es parte del juego.
Recolectá reliquias
Las reliquias se quedan con vos entre nodos. Algunas se nombran, otras no. Mirá bien antes de soltar algo: puede ser la única llave que tenías.
El bosque no es un escenario. Es un tipo viejo que te mira mientras decidís, y se acuerda.
El bosque no se va a ir
a ningún lado.
Pero el sujeto que te sigue desde hace cinco minutos, sí. Mejor entrar antes de que decida por vos.
Empezar — Nodo #0001